Los grupos criminales de Latinoamérica han tenido que hacer diferentes tipos de cambios internos debido a la pandemia del coronavirus. Estos ajustes obedecen a la voluntad de mantener sus negocios ilícitos a pesar de las contrariedades: tráfico de drogas y bienes, extorsiones o control del paso de migrantes por las fronteras. Estas actividades se han vuelto más difíciles debido al aumento de los controles policiales y la falta de actividad humana.
De este modo, se ha generado una situación que ha provocado que el crimen organizado haya explorado otros terrenos, como por ejemplo la ciberdelincuencia o el robo de equipamientos médicos. A continuación se mencionan varias dinámicas que han adoptado los grupos de crimen organizado en Latinoamérica:
Más capital social para los delincuentes. Situaciones como las creadas por las bandas MS13 y Barrio18 en El Salvador o el cártel de Jalisco en México, en que los delincuentes han suplantado el rol del Estado. El confinamiento les ha permitido consolidar su control, ganarse a la ciudadanía y afianzar su apoyo.
Surgimiento de nuevos mercados negros de equipamientos médicos y medicamentos. Varios países del continente sufren un activo mercado negro de medicamentos, y con la pandemia han aumentado los robos de suministros médicos como ahora mascarillas, desinfectantes de manos o incluso kits de detección del coronavirus.
Existe una falta de control en la cadena de suministros en el ámbito médico que permite que los productos sean fácilmente robados.
Aumento de la corrupción. Los sistemas de salud han sido objetivo de la corrupción desde hace años. La situación actual hace que funcionarios corruptos aprovechen la pandemia como otra forma de llenarse los bolsillos.
Incremento de la ciberdelincuencia. Los delincuentes y hackers estarían aprovechando el aumento de la actividad en línea de los ciudadanos, empresas y organismos gubernamentales. Los tres principales países latinoamericanos en cuanto a autoría de programas maliciosos y lanzamiento de ciberataques serían Brasil, México y Colombia.
También se ha detectado un aumento del blanqueo de dinero a través de criptomonedas por parte del crimen organizado.
Disminución de la trata de seres humanos. El endurecimiento del control de las fronteras desde que se expandió la pandemia por Latinoamérica ha hecho disminuir esta actividad en los grupos de crimen organizado. Aparte, los precios que cobran los denominados “coyotes” –traficantes de seres humanos– han ido aumentando a medida que se endurecían las condiciones de paso por las distintas fronteras. No se prevé que se flexibilicen estas cuotas a corto plazo.
Menos sustancias ilícitas y a precios más altos. Las bandas de narcotraficantes se tienen que enfrentar a las restricciones al transporte y al incremento de las patrullas para hacer cumplir las cuarentenas. Además, como se han cerrado muchas fronteras y la policía está controlando los vehículos, los traficantes tienen más dificultades para mover sus productos.
Esta situación ha llegado a impactar al alza los precios de las sustancias incluso en las ciudades de los EE. UU.
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Los ataques de ransomware dirigidos a los dispositivos de almacenamiento conectado en red (NAS) han aumentado exponencialmente durante los últimos meses.
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Entre los muchos avances tecnológicos que se producen, la tecnología 5G (5ª generación de redes de telecomunicaciones) es una de las que puede impactar más en la ciudadanía, ya que tiene que permitir dos mejoras principales en la transmisión de datos: más volumen y a más velocidad. Por lo tanto, puede tener un gran impacto tanto en el sector público como en el privado.
Una realidad creciente en los últimos años en todo el territorio europeo es la llegada de menores extranjeros no acompañados (MENA). Se trata de extranjeros menores de dieciocho años de nacionalidad de un Estado de fuera de la Unión Europea que llegan a territorio europeo sin un adulto responsable o que una vez aquí son abandonados.
La fabricación aditiva, Additive manufacturing (AM), también conocida como impresión 3D, es una clase de tecnología emergente con una implicación en la seguridad tanto local como internacional.
Nuestro mundo ya está hiperconectado. Las estimaciones actuales son que hay alrededor de 10 mil millones de dispositivos electrónicos con acceso a Internet y que, como mínimo, se duplicará el número de usuarios en el 2020. Además de las numerosas ventajas y oportunidades, también se ha creado la capacidad emergente de los dispositivos conectados para impactar en el mundo físico, con un nuevo conjunto de vulnerabilidades y posibilidades de explotación por parte de los delincuentes.
Actualmente, en Europa hay 4 países que permiten la adquisición del pasaporte a través de Visados de Oro: Austria, Bulgaria, Chipre y Malta, y 13 donde se puede adquirir el permiso de residencia mediante el mismo método: Bulgaria, Chipre, Francia, Grecia, Letonia, Irlanda, Luxemburgo, Malta, los Países Bajos, España, el Reino Unido y, hasta el julio pasado, Hungría. El volumen de inversión requerido lo determina cada país y oscila entre los 250.000 de euros en Grecia y los 10 millones de euros que se requieren en Austria en algunos casos. En España, la cantidad requerida es un mínimo de 500.000 euros en el caso de la compra de bienes inmuebles y 2 millones si se adquieren bonos del Estado.