When the solution is not to go to prison

Recently, the Institute for Criminal Policy Research (ICPR) published the report Prison: Evidence of its use and over-use from around the world [1], which aims to offer a view of the state of the situation based on data available and use and over-use linked to prisoning policies.

The authors point out, from the beginning and for each of the countries, what the most important deficits faced by penitentiary and detention systems are.

Grouping them in terms of countries, those which may be considered to be developing[2] countries, stress the benefits caused by the “overcrowding” of penitentiary centres and aspects related with an institutional weakness which can lead to bad conditions for prisoners, corruption or the control of prisons by groups of organised crime. The most paradigmatic example is Brazil[3], which suffers from all of these deficits.

A second group of countries, the developed ones, also have some deficits which are shared by the other countries included in the report. The most important and evident one is the ethnic or foreign population bias which exists between the penitentiary population and that of the country. Another element, which entwines with the previous one, is criminalisation of the vulnerable population. The most attention-grabbing cases in this area are the United States[4], Australia[5] and Hungary[6].

But beyond the deficits of the system, the authors centre part of the debate on ratios of prisoners per one hundred thousand inhabitants, the reasons they give and some solutions to try to reduce these ratios.

Of the 10 countries included in the study, the USA is the country with the world’s biggest prison population, (2,145,100 inmates) and the second highest in relation with its ratio, 666 inmates per 100 inhabitants. Other countries which are close behind in overall numbers are Brazil, fourth in the world, India and Thailand, fifth and sixth in the ranking. Concerning ratios, far behind the US is Thailand in tenth place and Brazil in 32nd place.

Finally, among the reasons given to explain these ratios the authors group them in terms of criminality, legal framework, institutional, social and domestic politics and international. Paradoxically, among the multiple aspects presented, a range of them are developed, and if they are worked on, they may help to rationalise the number of inmates. The following are to be stressed; politicisation of justice[7], imprisonment of low profile inmates, over-representation of ethnic, national or social groups in prisons, hardening of policies against public health (drugs), too much time in detention before trial[8] and finally, alternatives to prison once the objective of the prisoning process has been met[9].

[1] The countries concerned are; Kenia, South Africa, Brazil, the United States, India, Thailand, England and Wales (in this case this is not the United Kingdom), Hungary, Holland and Australia.

[2] Kenia, Brazil, South Africa, India and Thailand.

[3] It has the third highest ratio of inmates of the 10 countries studied (301/100,000 inhab), it apples hard legislation against crimes against public health (drugs) which penalises the most vulnerable sectors of the population, a public and political opinion in favour of a tough response, 68% of the prison population is black/mulatto when they represent 51% of the population, overcrowding of prisons which are controlled by organised gangs.

[4]In 2000, there were 7.7 black prisoners and 2.7 Hispanics for each white inmate. The latest available data in the report are from 2015 and show a certain improvement, 5.7 black prisoners and 2.3 Hispanics for every white prisoner.

[5] In 2016, 27% of the penitentiary population was “Australian aborigine”, when they only represent 2% of the population.

[6] The Hungarian case stands out because of the government’s move to the right, and the accumulation of problems which have warranted warnings from the European Court of Human Rights (TDEH), with its respective recommendations and a very negative report from the US State Department, both in 2015. According to these reports, the most noteworthy problems are police corruption, brutality especially against the gypsy population, intimidation of civil society and the overcrowding and the poor conditions of prisons.

[7] In terms of published public opinions and policies which influence experts when designing legislation and penitentiary policies.

[8] In Holland, 24% of the penitentiary population is there although their trail has not begun, and this has a maximum duration of 104 days. However, this is not the longest period of time, we have France, Slovakia and Spain where it may be up to 4 years or Romania and Sweden which have no limit for detention.

[9] In this case, experts speak of up to 5 objectives; unfounded reports, punishment or repair, deterrent, incapacitation or rehabilitation.

_____

Aquest apunt en català / Esta entrada en español / Post en français

Cuando las soluciones no pasan por la prisión

Recientemente, el Institute for Criminal Policy Research (ICPR) ha publicado el informe Prison: Evidence of its use and over-use from around the world, [1] que pretende ofrecer un estado de la situación a partir de los datos disponibles y los usos y abusos que tienen lugar en las políticas de encarcelamiento.

Las autoras destacan, desde un primer momento y por cada uno de los países, cuáles son los déficits más importantes a los que se enfrentan los sistemas penitenciarios y de detención.

Agrupándolos por países, de los que se pueden considerar entre los países en desarrollo,[2] destacan los déficits que suponen la masificación de los centros penitenciarios y aspectos relacionados con una debilidad institucional que puede derivar hacia las malas condiciones de los presos, la corrupción o el control de las prisiones por parte de grupos de crimen organizado. El ejemplo más paradigmático es el de Brasil,[3] que reúne todos estos déficits.

Un segundo grupo de países, los desarrollados, también tienen algunos déficits a menudo compartidos con el resto de países que analiza el informe. El más importante y evidente es el sesgo étnico o de población extranjera que existe entre la población penitenciaria y la del país. Otro elemento, que va estrechamente ligado al anterior, es la penalización de la población vulnerable. Los casos que más llaman la atención en este ámbito son los de Estados Unidos, [4] Australia [5] y Hungría. [6]

Pero, más allá de los déficits del sistema, las autoras centran parte del debate en las ratios de presos por cada cien mil habitantes, los motivos que las explican y algunas soluciones para tratar de reducir estas ratios.

Entre los 10 países del estudio, los EE.UU. son el país con más población penitenciaria del mundo (2.145.100 presos) y el segundo con la ratio más alta, 666 presos por cien mil habitantes. Otros países que lo siguen de cerca en cifras absolutas son Brasil, cuarto en el mundo, y la India y Tailandia, quinto y sexto del ranking, respectivamente. Con respecto a las ratios, ya lejos de los EE.UU. encontramos Tailandia, en el décimo lugar, y Brasil, en el trigésimo segundo.

Finalmente, en relación con los motivos que explican estas ratios, las autoras los agrupan por aspectos de criminalidad, de marco legal, institucionales, sociales y de política doméstica e internacional. Paradójicamente, entre los múltiples aspectos que se presentan, se desarrollan varios que, si se trabajan, pueden ayudar a racionalizar el número de presos. Destacamos la politización de la justicia, [7] el encarcelamiento de delincuentes de perfil bajo, la sobrerrepresentación de grupos étnicos, nacionales o sociales en las prisiones, el endurecimiento de las políticas contra delitos de salud pública (drogas), el abuso del tiempo de detención antes del juicio [8] y, finalmente, las alternativas a la prisión a la hora de alcanzar el objetivo por el cual se encarcela. [9]

[1] Los países tratados son: Kenia, Sudáfrica, Brasil, Estados Unidos, India, Tailandia, Inglaterra y Gales (en este caso, no se trata del Reino Unido), Hungría, Holanda y Australia.

[2] Kenia, Brasil, Sudáfrica, India y Tailandia.

[3] Tiene la tercera ratio más alta de presos de los 10 países estudiados (301/100.000 h.); aplica una legislación dura contra los delitos de salud pública (drogas), que penaliza a las poblaciones más vulnerables; una opinión pública y política a favor de una respuesta dura; un 68% de población penitenciaria negra o mulata, cuando representa el 51% de la población; masificación de las prisiones y el control de estas por parte de bandas organizadas.

[4] En el año 2000, había 7,7 presos negros y 2,7 hispanos por cada preso blanco. Los últimos datos disponibles en el informe son de 2015 y presentan una cierta mejora, 5,7 presos negros y 2,3 hispanos por cada preso blanco.

[5] En el 2016, el 27% de la población penitenciaria era “aborigen australiana”, cuando solo representa el 2% de la población.

[6] Destaca el caso húngaro por el giro político hacia la derecha de su gobierno y la acumulación de problemas, que ha merecido los avisos del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TDEH), con sus recomendaciones respectivas, y un informe muy negativo del Departamento de Estado norteamericano, ambos de 2015. Según estos informes, los problemas más destacables son la corrupción policial, la brutalidad especialmente hacia la etnia gitana, la intimidación a la sociedad civil, y la masificación y las malas condiciones de las prisiones.

[7] En el sentido de que las opiniones públicas, publicadas y políticas desplazan a los expertos a la hora de diseñar la legislación y las políticas penitenciarias.

[8] En Holanda, un 24% de la población penitenciaria lo es sin que haya empezado el juicio, que tiene un plazo máximo de 104 días. Sin embargo, no es el periodo más largo de tiempo; en Francia, Eslovaquia y España, puede llegar a ser de 4 años, y Rumanía y Suecia no tienen ningún límite máximo de detención.

[9] En este caso, los expertos hablan de hasta cinco objetivos: denuncia del error, castigo o reparación, disuasión, incapacitación o rehabilitación.

_____

Aquest apunt en català / This post in English / Post en français

La loi sur la sécurité publique arrive enfin en Italie

Après plus de quinze ans à envisager la nécessité d’implanter une réglementation en matière de sécurité publique, le 20 février dernier a été approuvé le Décret-loi nº14 sur les dispositions urgentes en matière de sécurité publique. La nouvelle réglementation est applicable à l’ensemble du pays ; en fait, elle est approuvée en tant qu’instrument de coopération entre l’État, les régions et le cadre local. Elle semble organiser une sorte de gouvernance de la sécurité publique pour garantir la manière dont les différents niveaux territoriaux doivent mener à bien certains accords de coopération dans ce domaine. Elle part d’un concept de « sécurité publique » considérablement vaste, en reprenant les apports de la littérature la plus actuelle en la matière, qui insiste sur la transversalité de la sécurité.

Ce texte de loi définit la sécurité urbaine comme un bien public auquel appartiennent la cohabitation et le décorum dans les villes (art. 4). Afin de conserver ce bien, il faudra mener à bien des interventions de requalification des espaces dégradés, éliminer certains facteurs de marginalité et d’exclusion sociale, prévenir la délinquance et promouvoir la cohésion sociale et le respect de la Loi. L’État, les régions et les municipalités doivent collaborer dans ce type d’actions en fonction de leurs compétences.

Après cette définition, révolutionnaire dans le domaine légal, [1] la plupart des mesures contemplées dans le texte, comme l’indiquent certaines voix critiques, [2] sont les mesures traditionnelles, relatives aux sanctions ou à la prévention situationnelle. Par exemple, le pouvoir des maires est étendu pour limiter l’horaire de vente de boissons alcoolisées (art. 8) ou décréter l’éloignement des structures ferroviaires, aéroportuaires, maritimes ou de transport public à l’égard des individus qui perturbent ou empêchent le libre usage de ces espaces au reste des usagers (art. 9). Cette mesure semble avoir été importée de la réglementation sportive qui prévoyait déjà la possibilité d’interdire l’accès aux stades aux individus qui s’y seraient comportés de manière violente.

En cas de récidive dans ces comportements, le questor, autorité provinciale de sécurité publique en Italie, peut décréter une interdiction d’entrée dans ces espaces pendant un minimum d’un an et un maximum de cinq ans.

Le texte prévoit aussi la possibilité d’interdire l’exercice de certaines activités professionnelles à des individus condamnés pour certains types de délits comme, par exemple, le trafic de stupéfiants. La sanction peut inclure l’interdiction d’entrée dans des lieux liés à ces activités et le stationnement à proximité de ces derniers (art. 13).

Il contemple aussi des pouvoirs spécifiques pour les préfets, représentants de l’État dans la province, qui peuvent décréter en priorité l’expulsion d’immeubles occupés si l’on pense que leur occupation met en péril la sécurité publique. Dans ce cas-là, ils peuvent requérir la présence effective de la police pour garantir l’expulsion (art.11).

Tout indique que le décret-loi sera entériné prochainement par le Parlement (probablement, à la publication de cette note, il aura déjà été approuvé) car s’il en était autrement, cela pourrait impliquer la chute du gouvernement, compte tenu de la situation compliquée que connaît actuellement l’Italie. Il faudra voir si l’opposition prendra l’engagement d’y apporter ou non des modifications dans le futur.

[1] Mais pas dans le domaine réglementaire, puisque l’ex ministre Maroni en avait déjà donné une définition semblable dans le Décret du 5 août 2008, une pratique remise en question par le Tribunal constitutionnel.

[2] Voir, par exemple, le bref article de Gian Guido Nobili sur la revue Il Mulino.

_____

Aquest apunt en català / Esta entrada en español / This post in English

Arriba l’esperada llei de seguretat ciutadana a Itàlia

Després de més de quinze anys d’haver contrastat la necessitat d’aprovar una normativa en matèria de seguretat ciutadana, el 20 de febrer passat es va aprovar el Decret llei núm.14, de disposicions urgents en matèria de seguretat ciutadana. La nova regulació és d’aplicació a tot el país; de fet, s’aprova com un instrument de cooperació entre l’Estat, les regions i l’àmbit local. Sembla organitzar una mena de governança de la seguretat ciutadana per assegurar la qual els diferents nivells territorials han de dur a terme acords de cooperació en aquest àmbit. Parteix d’un concepte de “seguretat ciutadana” considerablement ampli, que es fa ressò de les aportacions de la literatura més moderna en la matèria, que insisteix en la transversalitat de la seguretat.

El text legal defineix la seguretat urbana com un bé públic al qual pertanyen la convivència i el decòrum a les ciutats (art. 4). Per tal de mantenir aquest bé, caldrà dur a terme intervencions de requalificació dels espais degradats, eliminar factors de marginalitat i d’exclusió social, prevenir la delinqüència, i promoure la cohesió social i el respecte a la legalitat. L’Estat, les regions i els municipis han de col·laborar en aquest tipus d’intervencions en funció de les seves competències.

Després d’aquesta definició, revolucionària en l’àmbit legal,[1] la majoria de mesures incloses al text, tal com assenyalen algunes veus crítiques,[2] són les tradicionals, de caire sancionador o de prevenció situacional. Per exemple, s’incrementa el poder dels alcaldes per limitar l’horari de venda de begudes alcohòliques (art. 8) o decretar l’allunyament de les estructures ferroviàries, aeroportuàries, marítimes o de transport públic a aquelles persones que pertorben o impedeixen l’ús lliure d’aquests espais a la resta de ciutadans (art. 9). Aquesta mesura sembla haver estat importada de la normativa esportiva, que ja preveia la possibilitat d’impedir l’accés als estadis a persones que s’hi haguessin comportat de manera violenta.

En cas de reincidència en aquestes conductes, el questor, l’autoritat provincial de seguretat pública a Itàlia, pot decretar una prohibició d’entrada en aquests espais per un mínim d’un any i un màxim de cinc.

El text també preveu la possibilitat de prohibir fer certes activitats professionals a persones condemnades per determinats tipus de delicte, com per exemple el tràfic d’estupefaents. La prohibició pot incloure la interdicció d’entrada a llocs relacionats amb aquestes activitats i d’aparcar als voltants (art. 13).

També s’hi inclouen potestats específiques per als prefectes, representants de l’Estat a la província, que poden donar prioritat al desallotjament d’immobles ocupats en cas que creguin que l’ocupació posa en perill la seguretat ciutadana. En aquest cas, poden requerir la presència efectiva de la policia per assegurar el desnonament (art.11).

Tot apunta que el Decret llei serà convalidat properament pel Parlament (possiblement quan es publiqui aquest apunt ja s’haurà aprovat), perquè una altra cosa podria implicar la caiguda del Govern, tenint en compte la complicada situació política actual a Itàlia. Caldrà veure si l’oposició demana el compromís de fer-hi modificacions en el futur o no.

[1] No així en l’àmbit reglamentari, ja que l’exministre Maroni ja l’havia definit de manera similar al Decret de 5 d’agost de 2008, pràctica qüestionada pel Tribunal Constitucional.

[2] Veg., per exemple, el breu article de Gian Guido Nobili a la revista Il Mulino.

_____

Esta entrada en español / This post in English / Post en français

Llega la esperada ley de seguridad ciudadana a Italia

Después de más de quince años de haber contrastado la necesidad de aprobar una normativa en materia de seguridad ciudadana, el pasado 20 de febrero se aprobó el Decreto ley núm.14, de disposiciones urgentes en materia de seguridad ciudadana. La nueva regulación es de aplicación en todo el país; de hecho, se aprueba como un instrumento de cooperación entre el Estado, las regiones y el ámbito local. Parece organizar una especie de gobernanza de la seguridad ciudadana para asegurar la cual los diferentes niveles territoriales tienen que llevar a cabo acuerdos de cooperación en este ámbito. Parte de un concepto de “seguridad ciudadana” considerablemente amplio, que se hace eco de las aportaciones de la literatura más moderna en la materia, que insiste en la transversalidad de la seguridad.

El texto legal define la seguridad urbana como un bien público al que pertenecen la convivencia y el decoro en las ciudades (art. 4). Con el fin de mantener este bien, será necesario llevar a cabo intervenciones de recalificación de los espacios degradados, eliminar factores de marginalidad y de exclusión social, prevenir la delincuencia, y promover la cohesión social y el respeto a la legalidad. El Estado, las regiones y los municipios tienen que colaborar en este tipo de intervenciones en función de sus competencias.

Tras esta definición, revolucionaria en el ámbito legal,[1] la mayoría de medidas incluidas en el texto, tal como señalan algunas voces críticas,[2] son las tradicionales, de cariz sancionador o de prevención situacional. Por ejemplo, se incrementa el poder de los alcaldes para limitar el horario de venta de bebidas alcohólicas (art. 8) o decretar el alejamiento de las estructuras ferroviarias, aeroportuarias, marítimas o de transporte público a aquellas personas que perturban o impiden el uso libre de estos espacios al resto de ciudadanos (art. 9). Esta medida parece haber sido importada de la normativa deportiva, que ya preveía la posibilidad de impedir el acceso a los estadios a personas que se hubieran comportado de forma violenta.

En caso de reincidencia en estas conductas, el questor, la autoridad provincial de seguridad pública en Italia, puede decretar una prohibición de entrada en estos espacios por un mínimo de un año y un máximo de cinco.

El texto también prevé la posibilidad de prohibir realizar ciertas actividades profesionales a personas condenadas por determinados tipos de delito, como por ejemplo el tráfico de estupefacientes. La prohibición puede incluir la interdicción de entrada en lugares relacionados con estas actividades y de aparcar en los alrededores (art. 13).

También se incluyen potestades específicas para los prefectos, representantes del Estado en la provincia, que pueden dar prioridad al desalojo de inmuebles ocupados en caso de que crean que la ocupación pone en peligro la seguridad ciudadana. En este caso, pueden requerir la presencia efectiva de la policía para asegurar el desahucio (art.11).

Todo apunta a que el Decreto ley será convalidado próximamente por el Parlamento (posiblemente cuando se publique este apunte ya se habrá aprobado), porque otra cosa podría implicar la caída del Gobierno, teniendo en cuenta la complicada situación política actual en Italia. Habrá que ver si la oposición pide el compromiso de hacer modificaciones en el futuro o no.

[1] No así en el ámbito reglamentario, ya que al exministro Maroni ya lo había definido de manera similar en el Decreto de 5 de agosto de 2008, práctica cuestionada por el Tribunal Constitucional.

[2] Vid., por ejemplo, el breve artículo de Gian Guido Nobili en la revista Il Mulino.

_____

Aquest apunt en català / This post in English / Post en français

The long-awaited public security law arrives in Italy

After over fifteen years of having contrasted the need to regulate in the area of public safety, last 20 February the Decree law num.14 was passed with urgent public security provisions. The new regulations apply to the whole country; indeed, it is passed as an instrument of cooperation between the state, regions and localities. It seems to organise a kind of governance of public security to ensure that different territorial levels have to abide by cooperation agreements in this area. It is based on the concept of a considerably wide scope of “public security”, which reflects contributions from the latest related literature, which insists on mainstreaming security.

The legal text defines urban security as a public resource which encompasses cohabitation and decorum in cities (art. 4). In order to maintain this resource, actions aimed at the reclassification of degraded areas must be undertaken, marginalising factors and social exclusion must be eliminated, crime must be prevented, social cohesion must be promoted and the law must be respected. The state, regions and municipalities must collaborate in this type of interventions in accordance with their competences.

After this definition, the legal area would be revolutionised,[1] most measures included in the text, as some critics have stated,[2] are traditional ones, of a sanctioning nature or of situational prevention. For example, the power of mayors is increased in order to limit the timetable  for the sale of alcoholic drinks (art. 8) or it establishes the distancing of railway lines, airports, shipping and public transport from people who disrupt them or who prevent others from using them (art. 9). This measure seems to have been imported from sports regulations, which already foresaw the possibility of stopping those who have behaved violently from entering stadiums.

If this behaviour was repeated, the questor, the provincial public security authority in Italy, can ban entry into such venues for a minimum of 1 year and a maximum of 5 years.

The text also foresees the possibility of prohibiting certain professional activities for people who have been found guilty of certain types of crime, such as drug trafficking. The prohibition may include a ban on entering places related with these activities and parking in the neighbourhood (art. 13).

There are also specific powers attributed to the prefectes, state representatives in the province, which may give priority to vacating occupied buildings if they believe that its occupation endangers public safety. In this case, they can request the effective intervention of the police to ensure that it is vacated (art.11).

Everything suggests that the Decree Law will be validated soon by Parliament (possibly when this text is published it will have been passed), because other factors could lead to the fall of the government, bearing in mind the complicated political situation at the moment in Italy. Whether the opposition will ask for a commitment to modify it in the future remains to be seen.

[1] This is not so in the regulatory area, as ex-minister Maroni had already defined the Decree of 5 August 2008 in a similar way, a practice questioned by the Constitutional Court.

[2] See, for example, the brief article of Gian Guido Nobili in the magazine Il Mulino.

_____

Aquest apunt en català / Esta entrada en español / Post en français

How can we prevent a ransomware attack?

Almost a year has passed since the project No More Ransom (RMN) was launched, and an increasingly growing number of police and private partners have joined the initiative, meaning more victims of ransomware can get their files back without having to pay the criminals.

The platform www.nomoreransom.org  is currently available in 14 languages and contains 40 free decoding tools. Since its publication in December, over 10,000 victims all over the world have been able to decode their affected devices thanks to the freely available tools on the platform.

No more Ransom advises how a ransomware attack can be avoided or, alternatively, how its consequences can be minimised:

1.- It proposes the creation of two security copies: one to be stored on the cloud – remembering to use a service which makes an automatic security copy of the files– and one to physically store contents on the hard disc (laptop, USB memory flash drive, extra laptop, etc. ). These must be disconnected from their source when work is finished. The security copy can also be useful if an important file is accidentally erased or if there is a mistake on the hard disc.

2.- Use a powerful antivirus to protect the ransomware system. It recommends not switching off “heuristic functions” as these help as a solution to take samples of ransomware which have not been formally detected.

3.- Keep the whole computer programme updated. When the operating system (OS) or applications require a new version, it must be installed. And if the programme offers an automatic updating system, it must be accepted.

4.- Never trust anyone. Never. Any account can be compromised and malicious links can be sent from friends’ accounts on social networks, colleagues or on-line game-playing friends. Don’t open files attached to email messages if you don’t know the sender. Cyber criminals are used to distributing false email messages which may appear to be bank, police, court or tax office notifications. These tempt their receivers to click on malicious links which gives the malware free passage into their system.

5.- Activate the option ‘Show file extension’ on the Windows configuration on your computer. This means that it will be much easier to detect potentially malicious files. Keep away from file extensions such as ‘.exe’, ‘.vbs’ and ‘.scr’. Swindlers may use a range of extensions to disguise a malicious file like a video, photograph or a document

6.- If you discover an unknown process on your computer, immediately disconnect via Internet or other network connections – like Wi-Fi – this will stop the virus spreading.

_____

Aquest apunt en català / Esta entrada en español / Post en français

¿Cómo prevenir un ataque de ransomware?

Ha pasado casi un año del lanzamiento del proyecto No More Ransom (RMN) y un número cada vez mayor de policías y de socios privados se han unido a la iniciativa, permitiendo que más víctimas de software malicioso puedan obtener nuevamente sus archivos sin tener que pagar a los criminales.

La plataforma nomoreransom.org está disponible actualmente en 14 idiomas y contiene 40 herramientas de descifrado libres. Desde que se publicó en diciembre, más de 10.000 víctimas de todo el mundo han sido capaces de descifrar sus dispositivos afectados gracias a las herramientas disponibles de forma gratuita en la plataforma.

No Más Ransom propone algunas medidas para prevenir un ataque de software malicioso o, al menos, para minimizar las consecuencias:

  1. Cree dos copias de seguridad: una para almacenarla en la nube –recordando utilizar un servicio que hace una copia de seguridad automática de los archivos– y la otra para almacenarla en el disco duro físicamente (portátil, memoria USB, ordenador portátil adicional, etc.). Hay que desconectar estos dispositivos del equipo cuando haya acabado de trabajar. La copia de seguridad también puede ser útil en caso de que accidentalmente borre un archivo crítico o falle el disco duro.
  2. Utilice un antivirus potente para proteger el sistema de software malicioso. No deshabilite las “funciones heurísticas” porque ayudan a resolver el problema por el hecho de que toman muestras de ransomware que todavía no ha sido detectado formalmente.
  3. Mantenga todo el software del ordenador al día. Cuando el sistema operativo (OS) o las aplicaciones demanden una nueva versión, instálela. Y si el software ofrece la opción de actualización automática, habilítela.
  4. No confie nunca en nadie. Cualquier cuenta puede estar comprometida y los enlaces maliciosos pueden enviarse a las redes sociales desde las cuentas de amigos, colegas o compañeros de juegos en línea. No abra archivos adjuntos en mensajes de correo electrónico de alguien que no conozca. Los ciberdelincuentes suelen distribuir mensajes de correo electrónico falsos que se parecen mucho a las notificaciones de bancos, policías, tribunales o la Agencia Tributaria. Así atraen a los destinatarios a cliquear en un enlace y liberar el software malicioso en su sistema.
  5. Active la opción ‘Muestra extensiones de archivo’ en la configuración del Windows de su ordenador. Eso hará que sea mucho más fácil detectar archivos potencialmente maliciosos. Manténgase alejado de extensiones de archivo como por ejemplo ‘.exe’, .vbs’ y .scr’. Los estafadores pueden usar varias extensiones para disfrazar un archivo malicioso de vídeo, fotografía o documento.
  6. Si descubre un proceso desconocido en su ordenador, desconéctelo inmediatamente de internet u otras conexiones de red – como la red Wi-Fi -; eso evitará que la infección se propague.

_____

Aquest apunt en català / This post in English / Post en français

Com prevenir un atac de ransomware?

Ha passat gairebé un any del llançament del projecte No More Ransom (RMN) i un nombre cada vegada més gran de policies i de socis privats s’han unit a la iniciativa, permetent que més víctimes de programari maliciós de rescat (ransomware) puguin obtenir novament els seus arxius sense haver de pagar als criminals.

La plataforma nomoreransom.org està disponible actualment en 14 idiomes i conté 40 eines de desxifrat lliures. Des que es va publicar al desembre, més de 10.000 víctimes de tot el món han estat capaces de desxifrar els seus dispositius afectats gràcies a les eines disponibles de forma gratuïta a la plataforma.

No Més Ransom proposa algunes mesures per prevenir un atac de programari maliciós de rescat o, si més no, per minimitzar-ne les conseqüències:

  1. Creeu dues còpies de seguretat: una per emmagatzemar-la al núvol –recordant d’utilitzar un servei que fa una còpia de seguretat automàtica dels arxius– i l’altra per emmagatzemar-la al disc dur físicament (portàtil, memòria USB, ordinador portàtil addicional, etc.). Cal desconnectar aquests dispositius de l’equip quan hagueu acabat de treballar-hi. La còpia de seguretat també pot ser útil en el cas que accidentalment esborreu un arxiu crític o falli el disc dur.
  2. Utilitzeu un programari antivirus potent per protegir el sistema de programari maliciós de rescat. No deshabiliteu les “funcions heurístiques” perquè ajuden a resoldre el problema pel fet que prenen mostres de ransomware que encara no ha estat detectat formalment.
  3. Mantingueu tot el programari de l’ordinador al dia. Quan el sistema operatiu (OS) o les aplicacions demanin una nova versió, instal·leu-la. I si el programari ofereix l’opció d’actualització automàtica, habiliteu-la.
  4. No confieu mai en ningú. Així mateix. Qualsevol compte pot estar compromès i els enllaços maliciosos es poden enviar a les xarxes socials des dels comptes d’amics, col·legues o companys de jocs en línia. No obriu arxius adjunts en missatges de correu electrònic d’algú que no conegueu. Els ciberdelinqüents acostumen a distribuir missatges de correu electrònic falsos que s’assemblen molt a les notificacions de bancs, policies, tribunals o l’agència tributària. Així atrauen els destinataris a fer clic en un enllaç maliciós i alliberar el programari maliciós en el seu sistema.
  5. Activeu l’opció ‘Mostra extensions d’arxiu’ a la configuració del Windows al vostre ordinador. Això farà que sigui molt més fàcil detectar arxius potencialment maliciosos. Mantingueu-vos allunyat d’extensions d’arxiu com ara ‘.exe’, ‘.vbs’ i ‘.scr’. Els estafadors poden usar diverses extensions per disfressar un arxiu maliciós de vídeo, fotografia o document.
  6. Si descobriu un procés desconegut al vostre ordinador, desconnecteu-lo immediatament d’internet o altres connexions de xarxa – com la xarxa Wi-Fi -; això evitarà que la infecció es propagui.

_____

Esta entrada en español / This post in English / Post en français

Comment se prémunir d’une attaque par un rançongiciel ?

Presque un an s’est écoulé depuis le lancement du projet No More Ransom (NMR) de lutte contre les rançongiciels, et de plus en plus de policiers et partenaires privés ont rejoint l’initiative pour aider les victimes à récupérer leurs fichiers sans avoir à payer les criminels.

La plateforme www.nomoreransom.org est actuellement disponible en 14 langues et contient 40 outils de déchiffrage libres. Depuis sa publication en décembre, plus de 10 000 victimes dans le monde entier ont été à même de déchiffrer leurs éléments affectés grâce aux outils disponibles gratuitement sur la plateforme.

No More Ransom propose des moyens de prévention contre une attaque par rançongiciel ou, en tout cas, pour en minimiser les conséquences :

  1. Il est recommandé de créer deux copies de sauvegarde : l’une qui sera stockée dans un service de l’informatique en nuage (cloud) – pensez à utiliser un service qui assure une sauvegarde automatique de vos fichiers – et une autre à stocker sur un support physique (disque dur portatif, clé USB, ordinateur secondaire, etc.). Déconnectez ceux-ci de votre ordinateur lorsque vous avez terminé. Vos copies de sauvegarde pourront aussi vous être utiles si jamais vous détruisez par erreur un fichier important ou êtes victime d’une défaillance de disque dur.
  2. Utilisez un antivirus robuste pour protéger votre système des rançongiciels. Ne désactivez pas les « fonctions heuristiques », celles-ci permettant notamment de capturer des échantillons de virus informatiques qui n’ont pas encore été formellement détectées.
  3. Tenez tous les logiciels de votre ordinateur à jour. Quand votre système d’exploitation (OS) ou vos applications proposent une nouvelle version, installez-la. Et si le logiciel contient une fonction de mise à jour automatique, activez-la.
  4. Ne faites confiance à personne. Littéralement. Tout compte peut être compromis et des liens malveillants peuvent être envoyés depuis les comptes de vos amis sur les réseaux sociaux, par des collègues ou un partenaire dans un jeu en ligne. N’ouvrez jamais des pièces jointes dans des courriers électroniques provenant de personnes que vous ne connaissez pas. Souvent les cybercriminels diffusent de faux courriers électroniques qui semblent provenir d’une boutique en ligne, d’une banque, de la police, d’un tribunal ou d’une agence de collecte des impôts, incitant l’utilisateur à cliquer sur un lien malveillant qui amènera le virus informatique dans l’ordinateur.
  5. Activez la fonction « Afficher l’extension des noms de fichiers » dans la configuration du système d’exploitation de votre ordinateur.Cela vous aidera à repérer plus facilement les fichiers potentiellement malveillants. Méfiez-vous des extensions telles que « .exe », « .vbs » et « .scr ». Les escrocs peuvent utiliser différentes extensions pour camoufler un fichier malveillant en vidéo, photo ou document.
  6. Si vous découvrez un processus inconnu sur votre ordinateur, déconnectez-le immédiatement d’Internet ou de tout autre connexion réseau – comme le Wifi de votre domicile)– cela empêchera l’infection de se propager.

_____

Aquest apunt en català / Esta entrada en español / This post in English