El gobierno británico ha anunciado un importante conjunto de reformas para mejorar la respuesta del sistema judicial a los casos de violación y reforzar la protección de las víctimas. Las medidas incluyen la creación de un nuevo servicio nacional de asesores legales independientes para víctimas de violación y la ampliación de los principios de la Operación Soteria a las salas de juicio. Estas iniciativas forman parte de un plan más amplio para hacer el sistema de justicia penal más justo, rápido y centrado en las víctimas, y para combatir la violencia contra mujeres y niñas.

Una de las novedades principales es el lanzamiento de un servicio nacional de asesores jurídicos independientes (Independent Legal Advisers, ILA), que ofrecerá apoyo legal especializado a las víctimas de violación durante todo el proceso penal. Este servicio, que se desplegará a finales de año, contará inicialmente con una financiación de seis millones de libras durante dos años. El objetivo es garantizar que las víctimas tengan acceso a asesoramiento legal independiente en las fases más complejas de las investigaciones y los juicios.
Los asesores legales independientes ayudarán a las víctimas a comprender sus derechos dentro del sistema judicial y las asistirán cuando las autoridades soliciten información personal sensible. Eso incluye, por ejemplo, registros médicos, notas de asesoramiento psicológico o datos de teléfonos móviles. En muchos casos, estas peticiones pueden resultar invasivas o desproporcionadas, y los asesores legales podrán impugnarlas cuando no sean estrictamente necesarias para la investigación. Esta medida pretende reducir la sensación, a menudo denunciada por las víctimas, de que el sistema penal examina más su vida privada que el comportamiento del presunto agresor.
En paralelo, el gobierno ampliará los principios de la Operación Soteria a la fase judicial de los casos de violación. Esta iniciativa, lanzada en el año 2021, ya había cambiado la manera como la policía y los fiscales investigan estos delitos. El nuevo enfoque se centra en analizar el comportamiento y los patrones del sospechoso, en lugar de poner el foco principal en la víctima. Eso implica priorizar pruebas relacionadas con el sospechoso y limitar el acceso a los registros personales de la víctima solo a los casos en que tengan un valor probatorio claro.
Con la nueva ampliación, el gobierno quiere asegurar que este mismo enfoque se mantenga cuando los casos llegan a los tribunales. Por eso se ha encargado a una experta académica que examine si, durante los juicios, las prácticas judiciales siguen sometiendo a las víctimas a un escrutinio excesivo. El objetivo de este estudio piloto es identificar posibles mejoras en la formación de jueces y fiscales, y también en las orientaciones y buenas prácticas judiciales, para garantizar que los juicios se centren principalmente en las acciones del sospechoso.
Según el gobierno británico, estas reformas también se inscriben dentro de un esfuerzo más amplio por modernizar el sistema judicial y reducir los retrasos en la resolución de los casos. Los datos publicados recientemente indican que, incluso con inversiones y mejoras de eficiencia, el retraso en el Tribunal de la Corona podría llegar a los 133.000 casos en el año 2035. No obstante, el paquete de reformas estructurales que prevé el gobierno podría reducir esta cifra hasta aproximadamente 49.000 casos en el mismo periodo, evitando que miles de víctimas tengan que esperar años para obtener justicia.
Entre las reformas incluidas en el proyecto de ley de tribunales está la creación de nuevos swift courts, tribunales diseñados para gestionar casos con condenas previsibles de hasta tres años, que serían juzgados por un solo juez. También se propone aumentar los poderes de sentencia de los magistrados hasta 18 meses de prisión, con el objetivo de liberar recursos del Tribunal de la Corona para que pueda centrarse en los delitos más graves. A pesar de estas reformas, los juicios con jurado se mantendrán para los crímenes más graves, incluyendo la violación, el asesinato o las lesiones graves.
Finalmente, el gobierno ha remarcado que estas medidas forman parte de una estrategia más amplia para reducir a la mitad la violencia contra mujeres y niñas durante la próxima década. En este contexto, se han anunciado más de mil millones de libras de inversión, incluyendo 550 millones destinados a servicios de atención a víctimas y casi 500 millones para alojamiento seguro para personas que huyen de abusos.
En conjunto, estas reformas buscan transformar la manera cómo el sistema de justicia penal gestiona los casos de violación. El objetivo central es garantizar que las víctimas reciban el apoyo adecuado, que los procesos judiciales sean menos traumáticos y que el foco de las investigaciones y los juicios se ponga principalmente en el comportamiento de los presuntos agresores. Esta orientación pretende reforzar la confianza de las víctimas en el sistema judicial y mejorar la capacidad para obtener justicia.
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